Saludos.
Este escrito es una contestación a el análisis que Jordi Pina hizo sobre mi texto de la sociedad. Primeramente déjame decir lo muy gratamente sorprendido que estoy al que me hayas echo una crítica tan extensa i aprofundizada. Si lo hubiera sabido antes de publicar el texto, me hubiera asegurado de no dejar ninguna opinión mal matizada o ambigua para que no se pudiera falsar fácilmente. Sólo decirte que no te he contestado a todas tus indicaciones.
Primero de todo, déjame contestarte sobre una de las ideas principales que yo puedo extraer de tu respuesta. La falta de moralidad como algo genético y que por lo tanto es indivisible a nuestro ser. Ahora déjame hablarte sobre los genes. Como recientemente se ha estudiado el código genético, se ha hallado que la diferencia genética de un chimpancé a la de un humano, ronda el 1%. La de un hombre de Neandertal con la de un humano moderno se acerca al 0′5%. Con estas cifras quiero hacerte ver de lo bajos que son los números de que hablamos, aún así podrías alegar que aunque los genes cambiaran de una manera irrisoria éstos podrían conllevar a un gran cambio. Entonces, ¿cuán pequeña es la diferencia de un humano moderno a la de otro? y aún más importante ¿cuál es la diferencia genética entre un virtuoso y uno que no lo es? En qué genes y en cuántos hace que el virtuoso sea virtuoso y cuáles hacen que una persona se distancie de estas nobles cualidades. Bien, yo no tengo esa respuesta, pero ahora dime, ¿es la moralidad un carácter que se pase hereditariamente?, según tu hipótesis lo ha de ser.
“És per això que penso que els éssers humans tenim una manca de moral que és més una qüestió genètica que determinista.”
Según esto, los humanos tenemos uno o varios genes poco evolucionados sobre la moralidad que hacen que nos sea imposible formar una sociedad justa. Entonces, es necesario que estos genes se pasen hereditariamente como el resto de ADN. Ahora imagínate dos pueblos, para ponerte un ejemplo elijo un pueblo bárbaro y uno que cohabitó en paralelo, los romanos. Véase las claras diferencias entre unos y otros. Pongamos a los romanos como a un pueblo justo, con virtudes bien aplomadas y que actúa bajo unas normas correctas ética y moralmente. Ahora nos imaginamos a los bárbaros como un pueblo lleno de vicios: guerras, injusticias, ambiciones pecaminosas como el poder o el beneficio propio. Digamos que en uno de los asaltos de parte del ejercito romano para adueñarse de la tierra previamente conquistada por los bárbaros, los romanos los llegan a echar y en una de las viviendas encuentran a una criatura -lógicamente de padres bárbaros. La conducen a roma para que se impregne de la fantástica cultura romana. Al crecer el niño, ¿no estas de acuerdo conmigo que este hombre actuará como si fuese romano? Luego, sí es así ¿porqué no se comporta con los mismos vicios que antaño hicieron sus padres? En tu defensa podrías decir que este niño ha estado fuertemente influenciado por los romanos y los genes que daban a luz los vicios de sus padres se han visto tapados por la buena cultura romana. Ahora estarás de acuerdo conmigo que bajo la posibilidad de que los genes fueran los causantes de los problemas morales, éstos tienen un bajísimo porcentaje enfrente al entorno que lo determina. Por lo tanto, tu oración anterior queda falsada.
Ahora, si la moralidad es un conjunto de obligaciones y responsabilidades, las que sólo los más sabios han podido llegar a través del uso de la razón y del pensamiento, significa que es el pensamiento y la razón los que elaboran la moralidad de uno. Luego, ¿no crees que es inconcebible y ridículo aceptar que el pensamiento pasa de padres a hijos? Para mayor ejemplo ponlo al revés. Si la moralidad se pasara genéticamente con ninguna relación al pensamiento (el cuál estamos de acuerdo que no se encuentra en el ADN), podríamos llegar a contemplar un ser cuyos padres le han pasado su buenísima moralidad y este que se encuentra en la infancia resultaría tener una gran moral incluso teniendo un pensamiento propio de su escueta edad. Cosa que no es imaginable. Por lo tanto la moralidad junto al pensamiento y el uso de la razón no tiene nada que ver con el ADN.
Ahora bien, ¿porqué la humanidad nunca ha llegado a concebir una sociedad moralmente correcta?
“…ja que els humans hem viscut mil situacions diferents i hem actuat malament en la major part d’elles, situacions tan diferents que sí la moral fos una qüestió determinista alguna vegada els astres s’haurien alineat perquè actuéssim bé d’una forma general.”
Ahora te hago una pregunta, ¿la sociedad ha estado siempre sometida bajo los mismos vicios i de igual intensidad? No. Dónde antes era lógico creerse todos aquellos mitos religiosos y la falta de crítica, se ha convertido en un elemento que la sociedad actual ha superado en parte. Entonces, ¿qué ha pasado? ¿hemos evolucionado aquellos genes de manera que sean propicios a la crítica? No. Simplemente la humanidad ha ido haciendo uso de la razón para ver que eso era un vicio. Pero dónde acabamos con uno, aparecen otros nuevos o que la sociedad ha vuelto a olvidar cuán de dañinos eran para la buena convivencia. ¿Dónde esta la virtud de la nobleza y el juego limpio? ¿Dónde esta la gente que muere por sus nobles ideales y su gente? La sociedad se esta convirtiendo en una lucha todos contra todos.
Acabando, estarás de acuerdo conmigo que nosotros somos personas con conocimiento, concientes de nuestra propia existencia (apruebo a citar a Descartes con su: Cogito ergo sum). Por lo tanto, una persona bajo un entorno que le ha condicionado, es libre de aceptar finalmente una u otra opción. Es el “yo” el último a elegir que camino triar. Un “yo” que se puede entender como un organismo con cualidades genéticas diferentes a otros de su misma especie (inteligencia, memoria…) que bajó unos factores deterministas que le hacen aprender o ignorar lo justo, lo moral, lo ético y lo bueno… tiene el libre albedrío para dar su elección.
“És cert que molta gent busca una vida material, és la gent que surt als mitjans de comunicació i que per desgràcia ens pensem que és la única, però cada dia passen coses d’una inusitada bellesa que ens haurien de fer veure que potser tenim una bena als ulls per les coses boniques com aquesta.”
Perdona, pero en mi escrito no quería ser tan dramático. Tienes toda la razón en que en el día a día hay montones de cosas bellas y que le dan a uno ganas de seguir su camino.
EL cabildo,
5/iV/08
No entro al debat biològic dels gens per simple desconeixement, potser enlloc d’haver dit gens hauria d’haver dit “en la nostra innata i natural forma de ser”, per no entrar en un debat biològic que no domino.
D’altra banda, em poses exemples per falsar la meva idea de què la societat mai ha estat justa amb la Roma clàssica. Jo no trobo tan justa una societat on hi havien gladiadors-esclaus que vivien per matar, on un considerat dolent era devorat pels lleons enmig d’un grotesc espectacle, etc. En tota societat hi pots trobar coses dolentes, i aquí baso la meva idea de què mai hi ha hagut una societat prou bona de manera que la culpa no és tan nostra com de la nostra pròpia manera de ser.
També afirmes que la societat no ha estat sempre sotmesa als mateixos vicis considerant tu un vici les creences religioses que per sort s’han anat superant. Això no vol dir que els gens hagin evolucionat com tu m’atribueixes, sinó que nosaltres hem evolucionat. Posem que tenim una capacitat 100 i cada cop n’anem utilitzant més gràcies al nostre propi desenvolupament (això es pot lligar amb allò que diu que només utilitzem un 10% del cervell).
També dones dades de la poca diferència genètica entre l’home actual, el prehistòric i un goril·la. No dóna això suport a la meva idea que no som tan diferent dels animals i que no hem evolucionat TANT respecte els homes prehistòrics?
I amb la teva última frase em dones la raó, el teu escrit ha estat dramàtic malgrat hi han coses belles perquè portem una bena als ulls per les coses boniques.
Doncs bé, suposo que amb aquest debat no en treurem la veritat perquè de moment cap pensador l’ha tret. Però del què n’estic segur, és que pensar -encara que no porti enlloc- és bo per tothom!