de la sociedad
Abril 2, 2008 por elcabildo
Esto que vais a leer que en un principio habría de ser mi introducción, se ha convertido a una crítica a la sociedad. Una vez acabado de escribir, vi como de verdad era lo escrito y, por lo tanto, os dejo con este texto y ya intentaré hacer mi introducción otro día.
Primero de todo, estoy acabando 2o de bachillerato, y una de las primeras valoraciones que he sacado es lo rápido que puede cambiar uno. Considero que mi manera de pensar ha cambiado en meses de forma notoria debido a los obstáculos y diversos factores que te obligan a pensar y criticar todo aquello que nos rodea. Uno siempre debe de ser abierto de mente, pues aquellas cosas que hoy nos parecen estúpidas y mezquinas, se podrían convertir en principios que el día de mañana defendamos con aplomo. Ésto puede ser útil para entender la diversidad de mentalidades que se encuentran en una Babel cultural como la actual.
Después de esta disertación, me gustaría explicaros alguno de mis principios que alomejor mañana negaré, pero no me sentiré nunca avergonzado de estos. Primero de todo creo que la sociedad de hoy en día tiene uno de los mayores problemas para un ser dotado de inteligencia, la falta de moral. Es un problema que no se puede medir, no se puede calcular y es un concepto tan connotativo que fácil es que pase inadvertido para aquellos que carezcan de ésta. No puede ser que se vitoree a gente que intenta ridiculizar la cultura, gente que menosprecia algo tan importante como puede ser cualquier fuente de conocimiento y aprendizaje, véase la escuela actual y verán de qué hablo. Si con el conocimiento nos diferenciamos de los animales, distanciémonos lo más posible; demostremos que hemos evolucionado, pues no hay nada peor que un ser dotado de inteligencia y comportándose como un animal.
Nuestra sociedad como he dicho, tiene un grave fallo: la inmoralidad. La holgazanería, el poco respeto a los demás, el egoísmo, las ganas de poder, fama, dinero… son el peor enemigo. Como dijo una vez alguien de buena razón “La holgazanería es la madre de todos los vicios”. Qué razón tiene! Y 18 años he pasado sin darme cuenta! Hoy en día sólo se busca tener dinero, popularidad y una cara bonita al lado haciendo lo menos posible y si se da la ocasión recurriendo a actos faltos de nobleza. Esto a la larga lleva a una vida pecaminosa y que daña al individuo, pues una vez se caen en los vicios, estos cada vez te piden más y más. Verbigracia, véase un holgazán al que se le da libertad, comenzaría por no trabajar la primera hora de la mañana, hasta que la costumbre le lleve a adoptar ese horario como normal y le vuelva a dar pereza como antes le dio el primero. Dónde quiero llegar, es pues, a que uno ha de establecerse claramente unas normas, unas leyes para sí mismo y evitar los vicios, que a la larga darán problemas aunque para aquellos de poca razón verán que sacarse una hora de trabajo es bueno. Se ha de llegar a un equilibrio. La felicidad no esta en trabajar menos horas, sino en trabajar las adecuadas.
En fin, tampoco pido una vida de trabajo y constancia, como los antiguos monjes, pues eso sería absurdo. Pero hay que encontrar una balanza entre trabajo y descanso que haga que estemos orgullosos de nosotros mismos.
El Cabildo,
2/IV/08
D’aquí uns dies et respondré a aquesta entrada al meu blog (http://pinucset.wordpress.com), però m’agradaria que em diguessis bé en un comentari bé ampliant l’entrada perquè consideres absurd dedicar una vida al treball i a la constància.
Ho trobem absurd perquè no ens agrada treballar (”holgazenaría” que tu dius), aleshores jo et demano, per què busquem el plaer en els vicis? Poca gent considera treballar un plaer, aleshores per què treballem tant?
Els monjos creuen que treballar (resar, escriure, llegir… en el seu cas) és un plaer. No pot ser que siguin ells els que han copsat més bé el sentit de la naturalesa humana al gaudir treballant?
Bona nit, germà Alan.
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