
• Título: Drácula
• Escritor: Bram Stoler
• Páginas: 510
• Traducción: Mario Montalbán
• Género: Novela
Aquí estamos delante de uno de los clásicos más populares, Drácula. Un clásico que se ha exprimido hasta el punto de que cualquier persona reconoce el personaje, aunque no la historia. Mucha gente no sabe los poderes de Drácula. Son muchos más de los que os podeis imaginar, aquí van algunos:
- Nunca come ni bebe (a parte de sangre, claro)
- No tiene sombra y no se refleja en los espejos.
- Se desliza a través de la niebla y puede crearla.
- Controlar y convertirse en otros seres inferiores como moscas, murciélagos, ratones e incluso lobos.
- Insensibilidad a la música (no se que importancia tiene esto xD)
- Los pintores no pueden retratarlo. (lo mismo digo)
- No puede ser fotografiado y al revelarse las placas aparecen veladas.
No es un libro que me haya enganchado profundamente, cosa que yo esperaba a causa de toda la propaganda sobre este mito. A lo mejor como me dijo un buen amigo mío (Jordi Pina), Drácula ha sido un libro que ha envejecido mal. En el siglo XX aun había muchas supersticiones y aun había un montón de zonas inexploradas en todo el mundo. La gente siempre ha desconfiado y temido todo aquello que no conoce. Todo esto ha favorecido la creación de monstruos míticos como Drácula o King Kong (creado 30 años después) que son los miedos de la sociedad bajo una piel y que han cogido forma.
Imaginaros un pueblo de finales del siglo IXX de la Europa profunda. Sin electricidad y sin conocimientos ni educación,con edificios lúgubres en medio de un denso bosque y con una parroquia diciendo que no pequemos para no acabar en el infierno. Si un forastero oye que un lobo de 4 metros acecha por ahí, seguramente se lo creería y si algún día atacara un lobo a la aldea y se comiera a alguien, fácilmente todo esto podría ser exagerado hasta crear el mito. Y supongo que si yo me hubiera leído este libro justo cuando fue publicado (1897), hubiera pasado un miedo de muerte, pero no ahora sentado en mi habitación de un cuarto piso sintiendo de fondo ”El diario de Patricia”.
Otra cosa que me gustaría comentar, es que el personaje de Drácula fue sacado de un príncipe de Valaquia (sur de la actual Rumania). Se llamaba Vlad Draculea. Era una persona despiadada que creaba bosques con sus enemigos empalados por palos de 3m introducidos por el ano. Dicen que al menos 100 mil personas murieron de esta horrible forma. Os dejo algunas anécdotas:
La copa de oro
También puso en la capital de Valaquia, Tirgoviste, en una fuente de la plaza una copa de oro para que todo el mundo bebiera en ella, pero aquel que la robara se sometería a la justicia del príncipe. Durante los años de su reinado nadie osó robar la copa de oro. Incluso tras su muerte la copa siguió durante un largo período en la fuente debido al temor que había infundido Vlad en los habitantes
El monje empalado
Un día cuando Vlad paseaba con un monje junto a un bosque de empalados, éste le dijo que el hedor era insoportable, pero se lo dijo en tono de sorna. Vlad lo miró con ojos incendiarios y ordenó que lo empalaran en el palo más alto que hubiera. Cuando el monje ya estaba empalado el príncipe le preguntó si allí arriba olía mejor.
Torturas y condenas
Aunque el empalamiento era, evidentemente, la diversión favorita de Vlad, también gozaba con la aplicación de otros métodos a quienes de un modo u otro le habían hecho enfurecer, normalmente en la intimidad de sus castillos. Entre los métodos de tortura favoritos del Príncipe de Valaquia se contaban también la amputación de miembros, narices y orejas; la extracción de ojos con ganchos; el estrangulamiento, la hoguera, la castración, el desollamiento, la exposición a los elementos o a fieras salvajes, el vaciado de ojos, la parrilla y la lenta destrucción de pechos y genitales, especialmente de las mujeres y por último el desencaje de mandibulas.
Mensajeros turcos
En Cierta Ocasión, se presentaron ante el unos emisarios del Sultán procedentes de Estambul. Estos iban ataviados con sus ropas tradicionales, entre ellas el turbante, como al presentarse ante él, Vlad les preguntó que por qué no le mostraban respeto descubriéndose la cabeza, a lo que los turcos respondieron , que no era costumbre en su país, Vlad, ofendido ante tamaña desfachatez, decidió reforzar sus costumbres y los devolvió a Estambul con los turbantes clavados a los cráneos, para que nunca se los sacasen.
SPOILER:
El principio del libro me ha parecido inmejorable. El pobre Jonathan Harker enviado al castillo de Drácula y que tras pasar algo menos de un día descubre que es un monstruo y él su presa. Esto da lugar a una situción un tanto divertida: Jonathan sabe que está captivo y Drácula sabe que él se ha dado cuenta, sin embargo, Jonathan decide actuar y buscar alguna forma de salir sin causar sospechas y Drácula decide hacer creer a Jonathan que no se ha dado cuenta, lo que lleva a que los dos cenen juntos mientras hablan de Londres e incluso Drácula se preocupa mucho de que el “invitado” este cómodo. El libro da una pequeña metáfora del miedo. Puesto que es Jonathan quien entra libremente a su castillo y Drácula aprovecha para darle la bienvenida a él y al lector, de igual forma que somos nosotros los que dejamos entrar al miedo para pasar a ser luego sus prisioneros. Esta idea la he sacado del prólogo que venia con el libro.
Después encuentro que se hace un poco pesada y no es hasta que vuelve a aparecer en Londres que no se hace más interesante.
Un pasaje que me gustó ha sido cuando Drácula volvía en un barco para su castillo a través de un rio y Van Helsing y los demás hicieron un plan para derrotarlo.
FIN SPOILER
Mi nota es la de un 6.
- ¡Sea bienvenido a mi morada!¡Entre en el castillo por su propia voluntad! [...]
- ¡Sea bienvenido a mi morada!- repitió- Entre por su propia voluntad, entre sin temor y deje aquí parte de la felicidad que lleva consigo.

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